
Con sólo mirarme me liberas,
aunque yo me haya cerrado como un puño
siempre abres
pétalo tras pétalo mi ser,
como la primavera abre con un toque
diestro y misterioso su primera rosa.
Ignoro tu destreza para cerrar y abrir
pero, cierto es que algo me dice
que la voz de tus ojos
es más profunda que todas las rosas.
Nadie, ni siquiera la lluvia,
tiene manos tan pequeñas.
"
Extracto del poema de e.e.cummings de la maravillosa película Hannah y sus hermanas

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada